
Fialho de Almeida, natural de Vila de Frades, vivió los últimos años de su vida en Cuba, donde murió y donde está enterrado. Hablar de Fialho es hablar de uno de los escritores más importantes de la escena literaria nacional, una gran figura en la literatura portuguesa, cuya escritura revela una enorme capacidad crítica e irónica y nos presenta momentos de gran belleza estética. En su obra, dice el propio Fialho, podemos distinguir tres tipos de prosa impresionista: la novela y la descripción, el artículo crítico y lo satírico. Admirado por muchos, posee un estado de ánimo llamado “ácido”, que a menudo ha contribuido a exacerbar los odios, rencores y antipatías, por parte de aquellos que no lo supieron entender.
La adquisición de la propiedad donde el escritor vivió en Cuba y la definición del proyecto de arquitectura de la futura Casa Museo, el lanzamiento del Concurso Nacional de Literatura Fialho de Almeida y la edición de la colección de Cuentos, el tratamiento y la disponibilidad en línea del expolio de Fialho, son sólo algunos ejemplos del trabajo realizado por el municipio.





